Buen Camino

Bike or e-bike, that is the question ¿Cuál es más digna acción del ánimo, sufrir los ascensos sofocantes de la fortuna injusta, u oponer las piernas a este torrente de calamidades y darlas al fin con atrevida y fulgurante resistencia? ¿Subir es sufrir? No siempre.

 

Etapas; más fácil o más lejos.

En ciertos casos la duda se cierne sobre nosotros, que bici escoger para nuestra experiencia en el Camino. Bici convencional o e-bike, ahí reside el dilema.

No solo las e-bikes son para personas que no están en forma o no les gusta “sufrir” en la bici. Pueden sen una buena opción para el bicigrino en buena forma que solo quiere ir más lejos, hacer etapas más largas y mantener la misma exigencia. En lugar de hacer las etapas habituales, 50 km o 60 km diarios, poder hacer etapas de más de 100 km.

También es una buena solución e incluso oportunidad para personas que por razones médicas o de edad no pueden afrontar la dureza de las jornadas. Como por ejemplo bicigrinos con enfermedades cardiovasculares, respiratorias y que gracias a las e-bikes han podido hacer el Camino sin problema. Casos en los que les ha cambiado literalmente la vida, poder volver a disfrutar de nuevo del mundo de la bici sin preocupaciones.bicigrinos-meira

Una extendida y errónea creencia es que con e-bike no es necesario esfuerzo alguno. Nada más lejos de la realidad, se transpira y mucho. Las bicis eléctricas solo apoyan al pedaleo, ayudando a potenciar nuestra pedalada, es asistencia no es como una moto con tracción directa. Por lo tanto hay que pedalear, sin pedaleo no hay recompensa.

 

Asistencia al pedaleo y gestión de la batería.

Si bien es cierto que cuentan con diversos modos de ayuda, mediante los cuales podemos ir administrando la cantidad de asistencia al pedaleo que queremos recibir. Pero debemos tener en cuenta que la batería en modos de alta potencia se agota rápidamente y puede tener incluso una duración menor a las etapas habituales del Camino. Por lo tanto hay que gestionar bien el uso de la batería y no excederse. Con uso intensivo pueden llegar justas a los 40 km pero con un uso económico pueden incluso superar los 100 km con una batería de 500Wh (son datos aproximados ya que influyen muchos factores; peso del rider, altimetría, forma física, etc).

La esencia del Camino de Santiago no radica en con que hacerlo sino en simplemente hacerlo. Hay ocasiones en las que gracias a una bicicleta eléctrica podemos disfrutar de largas y duras etapas o simplemente de poder montar en bici. Sea cual sea la elección lo importante es no dejar de pedalear.

 

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