Noruega

Nuestro viaje por el Fiordo de Oslo pasa por una ciudad que los noruegos definen como «Cálida», una palabra que se repite a menudo cuando se les pide que describan a la ciudad de Fredrikstad, sobre todo cuando se refieren a sus habitantes, conocidos por ser amables, abiertos y alegres, un magnifico lugar para descansar de nuestro viaje en bici al final del día.

«Cálida» también hace referencia al hecho de que las islas Hvaler, situadas en las afueras de Fredrikstad, están en la zona geográfica más soleada de Noruega. Las islas son un destino turístico muy popular para los noruegos, y son muy recomendables para los interesados en unas vacaciones relajantes que incluyan pesca, baños, gastronomía, vela y remo, baños de sol en las rocas de granito pulido; y también explorar el hermoso Parque Nacional Ytre Hvaler.

El casco antiguo de Fredrikstad es muy visitado, ya que es una de las ciudades fortificadas mejor conservadas de la región nórdica.

La ciudad fortificada fue fundada en 1567 por el rey Federico II, y se construyó de acuerdo a los modelos de arquitectura holandeses, con anchos fosos llenos de agua y altos terraplenes de tierra. Aquí se puede visitar la mayor exposición de modelismo ferroviario de los países escandinavos, y hasta un modelo a escala de «Gamlebyen«, la ciudad fortificada.

En la actualidad Gamlebyen es un barrio de Fredrikstad con 350 habitantes, donde podemos relajarnos con un café italiano en el mercado, disfrutar de una botella de vino en uno de los restaurantes, visitar el Museo Fredrikstad, galerías o una de las exclusivas tiendas que se encuentran dentro de las murallas.