Puende de la Reina

Esta villa medieval fundada en el siglo XII por el Rey Alfonso I el Batallador, es el lugar en el que confluyen dos vías principales del Camino de Santiago,  la franco-navarra procedente de Roncesvalles y la franco-aragonesa procedente de Somport,  siendo característico de este pequeño pueblo, el trasiego de peregrinos con sus conchas y báculos.

Y es que Puente de la Reina, situado a veinticuatro kilómetros de distancia de Pamplona, nació para la Vía Compostelana, tanto es así que caminar por su calle central o rúa Mayor como se la conoce, se convierte en un agradable ejercicio que permite al viajero descubrir algunas joyas de la arquitectura salpicadas de detalles de indudable influencia jacobea, como por ejemplo, la iglesia del Crucifijo o la iglesia de Santiago y San Pedro.

Algunas edificaciones en Puente de la Reina:

La iglesia del Crucifijo

Crucifijo

Foto: Turismo Navarra

Al comienzo de la rúa Mayor y protegida por varias casonas señoriales, se encuentra la iglesia del Crucifijo, una construcción de origen templario y que cuenta con dos naves, una de estilo gótico y otra de estilo románico. En su interior cabe admirar un crucifijo con una inusual cruz con forma de “Y” y que según se dice, fue donado a esta iglesia por unos peregrinos de origen alemán que lo llevaron a cuestas durante su peregrinación.

La iglesia de Santiago

Siguiendo por esta calle se llega a la iglesia de Santiago, edificio construido en el siglo XVII, aunque todavía se conservan algunos muros en el exterior de estilo románico. En el interior de este edificio sobresalen las tallas policromadas del apóstol Santiago y de San Bartolomé.

La iglesia de San Pedro

Continuando por la rúa Mayor se llega hasta la plaza Mayor o plaza Mena en la que se encuentran preciosos edificios como la “Casa de los Cubiertos”. Atravesando dicha plaza, se llega hasta la tercera gran iglesia del pueblo, como es la iglesia de San Pedro, perteneciente al siglo XIV y con interesantes retablos en su interior.

Monumentos civiles

La calle central va a desembocar a un magnífico puente del siglo XI que se levanta sobre el río Arga para poder facilitar la salida a los peregrinos del municipio. Atravesándolo, el viajero sentirá el pasar del agua en medio del silencio en su peregrinación  a Santiago.

El puente la Reina, fue construido para facilitar el paso a los peregrinos a la salida de la localidad, después de atravesar la rúa Mayor. Es uno de los ejemplos de románico civil de la ruta jacobea, destacando su sobriedad y elegancia. En su torre central se ubicaba la imagen de la Virgen del Txori, en torno a la cual existe una leyenda que cuenta que esta imagen recibía la visita de un txori, (“pajarillo” en euskera) y que  la acicalaba eliminando sus telarañas con sus alas y lavándole el rostro con agua del río. Cuentan que cada vez que aparecía el txori, se celebraban fiestas religiosas. La imagen de esta virgen se encuentra en la actualidad en la parroquia de San Pedro.

Gastronomía

Un descanso en el camino en Puente de la Reina implica degustar algunos de sus platos más populares como pueden ser sus alubias pochas, sus pimientos, espárragos, tomates o sus quesos de la cercana sierra de Urbasa. Las costillas al sarmiento, el cordero en fritada o en chilindrón, la abadejada, las pochas de Campollano o las magras con tomate en el capítulo de carnes, son menús que no deben faltar en la mesa del viajero.

En cuestión de pescados nada mejor que probar unas deliciosas truchas con jamón o un bacalao al ajoarriero.

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